En los últimos meses, cada vez más despachos de importación están siendo objeto de revisión por parte de la Aduana.
¿El motivo? Un clásico que sigue generando problemas: el valor declarado de la mercancía.
Aunque muchas empresas creen tenerlo controlado, la realidad es otra: pequeños errores pueden traducirse en inspecciones, retrasos… y costes inesperados.
📦 ¿Por qué la Aduana está revisando más?
El aumento del control no es casual. Responde a tres factores clave:
- Mayor digitalización de los sistemas aduaneros
- Cruce automático de datos entre países
- Foco en detectar infravaloraciones en importaciones
👉 En otras palabras: ahora es mucho más fácil detectar incoherencias.
⚠️ Los errores más comunes (y peligrosos)
Estos son algunos de los fallos que más estamos viendo en operativas reales:
1. No incluir el flete correctamente
Uno de los más habituales.
Si el valor de la mercancía no incluye el transporte cuando corresponde, la base imponible es incorrecta.
👉 Esto puede derivar en regularizaciones y sanciones.
2. Facturas poco detalladas o incompletas
Muchas facturas no desglosan correctamente:
- Coste de mercancía
- Transporte
- Seguro
👉 La Aduana puede exigir justificación adicional o incluso rechazar el valor declarado.
3. Uso incorrecto del Incoterm
El Incoterm define qué costes deben incluirse en el valor en aduana.
Un error aquí implica:
- Declaraciones incorrectas
- Ajustes posteriores
- Retrasos en despacho
4. Diferencias entre documentos
Cuando no coinciden:
- Factura comercial
- Packing list
- Documento de transporte
👉 Se dispara automáticamente el riesgo de inspección.
💸 ¿Qué consecuencias tiene?
Un error en el valor en aduana no es menor:
- Paralización de la mercancía
- Requerimientos documentales
- Ajustes de valor
- Sanciones económicas
Y lo más importante: pérdida de tiempo y fiabilidad en la operativa.
🧠 Lo que muchas empresas siguen sin tener en cuenta
La Aduana no solo revisa documentos.
También analiza patrones:
- Operaciones similares
- Precios medios de mercado
- Historial del importador
👉 Es decir, no basta con “que cuadre”, tiene que ser coherente.
✅ Cómo evitar problemas (de verdad)
Desde la experiencia diaria en operaciones internacionales:
✔ Asegurar el valor real completo (incluyendo costes asociados)
✔ Revisar Incoterms antes de cada operación
✔ Trabajar con documentación clara y coherente
✔ Anticiparse a posibles requerimientos
💡 Conclusión
En 2026, los errores en el valor en aduana ya no pasan desapercibidos.
Lo que antes podía colar, hoy genera inspecciones.
Y lo que parece un detalle menor, puede convertirse en un problema operativo serio.
👉 Una buena gestión aduanera no empieza en el despacho, empieza en la documentación. En atml te ayudamos, no dudes en preguntarnos 😉